euskadiko langile komisioak | 12 abril 2024.

El decreto de perfiles lingüísticos perpetuará un problema de incalculables dimensiones para la clase trabajadora de la administración y de la empresa privada

  • El texto cuenta con el rechazo del Consejo Económico y Social y del Consejo de Relaciones Laborales.
  • CCOO denuncia que el contenido del decreto aprobado significa la ruptura de los consensos históricos en torno al euskera, que el Lehendakari Urkullu tanto decía defender. La centralidad del país que dicen representar el PNV y el PSE es, con la aprobación del decreto, un eufemismo que sirve para adornar una norma que parece retroalimentada únicamente por sectores excluyentes y por aquellos entornos que alimentan narrativas victimistas contra el euskera.

22/02/2024.
Foto OPE octubre 2023

Foto OPE octubre 2023

CCOO quiere mostrar su rechazo frente al nuevo decreto de perfiles lingüísticos que aprueba en el día de hoy el Consejo de Gobierno. CCOO ha advertido en innumerables ocasiones a los dos socios del Gobierno Vasco, PNV y PSE, de las nefastas consecuencias que diversas medidas contenidas en el texto tendrían para las personas trabajadoras y las propias administraciones públicas, advertencias a las que ambos partidos han hecho caso omiso.

Más allá del contenido, que también, el sindicato se muestra especialmente crítico con las formas adoptadas por el Gobierno Vasco, puesto que en ningún momento ha existido un proceso de negociación real con los agentes sociales. Igualmente, el texto cuenta con el rechazo del Consejo Económico y Social y del Consejo de Relaciones Laborales.

Según CCOO, el Gobierno Vasco no sólo ha perdido la oportunidad de arreglar problemáticas relacionadas con la asignación de requisitos lingüísticos a las plazas de la administración pública, sino que genera nuevas problemáticas a las personas trabajadoras de las empresas privadas que operan como subcontratas para la propia administración pública. Si bien se plantean requisitos que pueden ser necesarios en determinados casos, no se articula ningún tipo de liberación ni de ayuda económica clara para estas personas, haciendo recaer en las trabajadoras los costes de la euskaldunización. 

La ambigua mención final a la posibilidad de que cada ayuntamiento pueda destinar algún recurso económico para ese objetivo, se introdujo chapuceramente en el momento final, tras haber rechazado un sistema público general de aprendizaje de euskera del personal de las subcontratas y haber tumbado la petición de que las exigencias lingüísticas para este personal se hagan midiendo la demanda lingüística efectiva del servicio, que indudablemente hay que atender, y que se introdujera una mención expresa a las proporcionalidades sociolingüísticas. 

Más allá de la vulneración de derechos laborales y la posibilidad de despido a las que estas personas queden expuestas, se genera un problema importante a las empresas que no encontrarán a quien ocupe estos puestos, y a las propias administraciones públicas, que no podrán cumplir lo que establezcan en los pliegos de licitación.

Los partidos que componen el Gobierno vasco han ignorado aspectos de mejora cruciales como los perfiles de solo comprensión para el 20% de la población adulta vasca que es bilingüe pasiva, los perfiles asimétricos sin exigencia de nivel escrito, o la valoración como mérito de los perfiles A1 y A2, que había sido una petición del Parlamento Vasco, y que podrían encaminarse a generar oportunidades de empleo en la administración pública. 

Por el contrario, se valorará como mérito el perfil lingüístico superior al correspondiente en cada puesto, lo que dificultará en mayor medida el acceso incluso a puestos sin relación con la ciudadanía o atención al público. 

Más allá de esto, no se encuentra encaje legal a la facultad que se pretende dar a que los exámenes de oposición para puestos con requisito de euskera se realicen de forma obligatoria en euskera.

En definitiva, CCOO no encuentra elemento alguno que conduzca a una valoración positiva de este decreto. El sindicato entiende que el decreto rompe los consensos en torno a algo tan sensible como el idioma y la pluralidad lingüística, consensos que sirvieron para que la ley del euskera viese la luz en 1982.