euskadiko langile komisioak | 12 abril 2024.

Kristau Eskola empeñada de nuevo en ligar salarios a financiación pública deja pasar una vez más la oportunidad de evitar la huelga en los centros de Iniciativa Social de Euskadi

    16/01/2024.
    Foto: Archivo

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    Kristau Eskola, en un alarde de irresponsabilidad, esperó hasta altas horas de la noche de ayer para  volver a enviar a los sindicatos el mismo documento de la mesa del viernes, centrado en ligar (atar) salarios a financiación pública, eliminar el premio de continuidad, disolver el pacto de recolocación, lo  que conllevaría la nulidad del derecho a la jubilación parcial al 75%, además de no proponer ningún 

    cambio en jornada de los colectivos más precarizados, ni en una disminución de las horas lectivas a  favor de la complementarias, cruciales para garantizar una calidad educativa mínima, ni en una reserva  mayor de horas de trabajo personal. 

    La irresponsabilidad y falta de capacidad negociadora de este equipo no-negociador de la patronal religiosa es inaudito. Tras la crisis económica de 2010 y la posterior reforma laboral de Rajoy de 2013  pretendió declarar decaído nuestro convenio de 2009, decidiendo unilateralmente aplicar los mismos  recortes que tuvieron que soportar nuestros compañeros y compañeras de la Pública vía decreto ley,  saltándose así las patronales la ley y el marco de la negociación colectiva. Llevados a los tribunales, el  Tribunal Superior de Justicia de Euskadi declaró ilegal la práctica, en sentencia definitiva, acordando los  sindicatos -por el bien de los centros- la devolución en cómodos plazos de los salarios perdidos, y la  lucha sindical consiguió la restitución del convenio completo y de sus tablas salariales el 1 de enero de  2016. 

    Con esos mimbres, Kristau Eskola planteó un proceso negociador para renovar dicho convenio enrocado  en conseguir que, por convenio esta vez, se ligaran salarios a financiación pública. De nuevo gracias a  la lucha sindical, y tras 24 jornadas de huelga y una convocatoria de un mes puesta en marcha, Kristau  Eskola -de nuevo- tuvo que aceptar un acuerdo de fin de huelga, que no sólo garantizaba una  recuperación del poder adquisitivo perdido con respecto al incremento del IPC de esos años -y sin  ligazón alguna a la financiación pública- sino también un acuerdo de jubilación parcial que establecía  el derecho del personal a acceder al contrato de relevo al 75%, de la mano de un acuerdo de recolocación  obligatorio dentro del sector, además de reducciones significativas en la carga de trabajo y mejora de  las condiciones de los colectivos más precarizados y feminizados, incluidas reducciones de jornada en  estos sectores.  

    CCOO Irakaskuntza se reafirma, más que nunca, en su llamada a la movilización. La historia reciente  nos demuestra que la razón está de nuestra mano, que nuestro potencial es enorme, y que la capacidad  que las trabajadoras y los trabajadores de este sector tenemos para conseguir nuestros objetivos, que  no son otros que disponer de los medios y las condiciones para poder ofertar una educación de calidad  a nuestro alumnado, es nuestra garantía.