euskadiko langile komisioak | 4 marzo 2024.

CCOO de Euskadi denuncia la primera ley vasca que va a exigir perfiles lingüísticos a trabajadores y trabajadoras de empresas privadas

  • CCOO de Euskadi denuncia que en la Ley de acceso y ejercicio de profesiones deportivas se va a exigir el perfil B2 a los trabajadores y trabajadoras de las empresas privadas en polideportivos públicos, sin atender a la lengua en la que se demandan los cursos y sin reconocerles liberaciones para aprender euskera.

23/06/2022.
Foto: FSC CCOO

Foto: FSC CCOO

El sindicato conoció hace meses que PNV y Bildu habían pactado la obligación general de acreditar un B2 oral y escrito para el mero acceso a profesiones deportivas en los servicios públicos, mayoritariamente prestados por empresas privadas subcontratistas, en los siguientes términos:

 “Teniendo como objetivo garantizar los derechos lingüísticos de la ciudadanía, con el fin de asegurar el trabajo y la prestación de servicio en euskera en las profesiones de la actividad física y del deporte desarrolladas en el ámbito de los servicios públicos prestados por las administraciones públicas, a la hora de acreditar oficialmente la disposición de la cualificación profesional exigida por la ley también habrá que acreditar, como mínimo, un nivel competencia lingüística B2 en los ámbitos donde no se haya dispuesto otra competencia lingüística, a la hora de acceder a las profesiones de la actividad física y del deporte por primera vez después de la entrada en vigor de esta ley.”

Ante tal atropello excluyente, el sindicato propuso unos niveles de exigencia de perfiles proporcionados a cada realidad sociolingüística y vinculados con la lengua en que se ofrecen las diferentes actividades deportivas. Pero se ha encontrado con la negativa a incorporar la expresión vigente durante décadas "índices de obligado cumplimiento" y a adecuar las exigencias lingüísticas a la lengua en la que se prestan los cursos.

En la redacción final se ha buscado deliberadamente la confusión para que cada ayuntamiento se vea impulsado a exigir perfil incluso para dar una clase de gimnasia en castellano, como era la intención con la redacción original de PNV y Bildu. Una exigencia innecesaria para el incuestionable deber de ofrecer cursos en euskera, y por tanto discriminatoria. Además no se contempla el reconocimiento de liberaciones para poder aprender euskera, lo que muestra una apuesta por las exigencias injustificadas, negando ayudas públicas, y por tanto privatizando el aprendizaje del euskera y haciéndolo recaer sobre el dinero y el tiempo de cada trabajador.

Así las cosas, las recientes y bonitas apelaciones al consenso lingüístico se contradicen con la práctica. Lo estamos sufriendo en las primeras de OPEs de estabilización con exigencias de perfiles en el 90% de las plazas, y ahora con esta norma que establece requisitos lingüísticos injustificados y por tanto excluyentes.