euskadiko langile komisioak | 4 abril 2026.

CCOO exige la desclasificaci贸n de todos los documentos reservados para esclarecer la matanza de Vitoria de 1976

    03/03/2026.
    Unai Sordo deposita ur ramo de rosas rojas ante la escultura que homenajea a los trabajadores asesinados en 1976, en la plaza Tres de Marzo, en el barrio de Zaramaga. de Vitoria.

    Unai Sordo deposita ur ramo de rosas rojas ante la escultura que homenajea a los trabajadores asesinados en 1976, en la plaza Tres de Marzo, en el barrio de Zaramaga. de Vitoria.

    En el 50º aniversario de la matanza de Zaramaga, CCOO ha reivindicado la necesidad de que el movimiento obrero clandestino reciba el reconocimiento y el papel que merece en la historia de la Transición española. El sindicato subraya que la democracia no fue una concesión del régimen, sino una conquista de la clase trabajadora que, mediante huelgas y movilizaciones masivas, logró descarrilar el continuismo del gobierno de Arias Navarro para abrir paso a las libertades actuales.

    Durante el acto de homenaje a las víctimas, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha exigido que la solidaridad con las familias vaya acompañada de medidas políticas concretas: “Hay que tener una absoluta claridad: pedimos la desclasificación de todos los papeles de lo que ocurría en aquellos tiempos en España”. Sordo recordó que, aunque se conocen grabaciones y la lógica represiva de aquel 3 de marzo, es imperativo que el Estado abra sus archivos para esclarecer definitivamente un episodio donde se dispararon más de mil balas contra trabajadores indefensos.

    La calle como cuna de la democracia

    Sordo ha destacado que los sucesos de Vitoria fueron un intento de "disciplinar" a un movimiento sindical que estaba siendo determinante para el cambio político. “Franco murió en la cama, pero la democracia en gran parte nació de las calles, de la lucha de trabajadores y trabajadoras en las peores circunstancias”, afirmó, señalando que solo en el primer trimestre de 1976 se perdieron un millón y medio de jornadas de trabajo en más de 17.000 huelgas.

    Para CCOO, poner en valor el sacrificio de los cinco compañeros asesinados en Gasteiz es una forma de justicia necesaria para Euskadi y para el conjunto del Estado. El sindicato insiste en que el papel de las organizaciones sindicales fue el verdadero motor que impidió un "franquismo sin Franco" y exige que el testimonio de quienes lo dieron todo, incluso la vida, ocupe el lugar central que le corresponde en la memoria democrática del país.