euskadiko langile komisioak | 3 marzo 2026.

3 de marzo de 1976. Vitoria, 隆No olvidamos!

    1976 comenzó como había terminado 1975. Las huelgas, paros y movilizaciones obreras se extienden por todo el país. En los centros de trabajo, las asambleas se pronuncian a favor de aumentos salariales y otras mejoras laborales, además de por las libertades democráticas: amnistía, libertad sindical, derechos de reunión, expresión y huelga

    03/03/2026.
    Colecci贸n de carteles. AHT Fundaci贸n 1潞 de Mayo

    Colecci贸n de carteles. AHT Fundaci贸n 1潞 de Mayo

    En Vitoria miles de trabajadores y trabajadoras estaban en huelga. La mañana del día 3 de marzo los huelguistas de Forjas Alavesas, Apéllaniz y otras empresas, junto con sus representantes de las Comisiones de fábrica y las esposas de los despedidos, tratan de llegar al centro de la ciudad siendo repelidos por la Policía Armada, que, a mediodía, se enfrenta a los manifestantes con fuego real. Hay varios heridos y uno de ellos muere horas después.

    Esa misma tarde, se celebra una asamblea en la iglesia de San Francisco de Asís. La policía, rompe los cristales y lanza al interior gases y bolas de goma. Los encerrados comienzan a escapar y la Policía Armada vuelve a utilizar fuego real. Caen otras tres nuevas víctimas mortales y más de un centenar de heridos.

    Los asesinatos del día 3 levantaron una oleada de protestas en Euskadi y en todo el país, convocándose huelgas y manifestaciones, con especial incidencia en Madrid y en el País Vasco donde se convocó el día 8 de marzo una huelga general. La respuesta gubernamental fue la misma: la violencia policial, que volvería a cobrarse la vida de más víctimas: el mismo día 3 en Tarragona y el día 8 en Basauri. En ese contexto de violencia estatal generalizada, el secretario general del SPD alemán, Willy Brandt, canceló una reunión con Fraga, a la sazón ministro de la Gobernación y máximo responsable de los crímenes policiales. A su vez, el ministro de Relaciones Sindicales era Rodolfo Martín Villa.

    Los asesinatos de Vitoria constituyeron una de las mayores matanzas de trabajadores en reivindicación de mejoras laborales y sociales a manos de la brutalidad policial tras la muerte de Franco. En contraste, ante tanta barbarie, la respuesta respetuosa y silenciosa de los miles de vitorianos y vitorianas que acompañaron los féretros en su entierro, demostrando su repulsa total a la violencia policial.

    Como otros tantos crímenes de entonces perpetrados por las Fuerzas de Orden Público, los asesinatos de Vitoria quedaron impunes y los familiares, cincuenta años después, todavía buscan verdad, justicia y reparación para las víctimas. 

    El 23 de febrero de 2026 el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática publicó en el BOE la resolución por la que se incoa el procedimiento para declarar Lugar de Memoria Democrática a la “Iglesia de San Francisco de Asís de Vitoria. Los sucesos del 3 de marzo de 1976”. El texto afirma: "El 3 de marzo de 1976 constituye, por tanto, una de las fechas inolvidables para los trabajadores de Vitoria, del País Vasco y de toda España. Los sucesos del 3 de marzo han quedado en el recuerdo permanente del pueblo de Vitoria y simbolizan las legítimas luchas de las capas trabajadoras por la mejora de sus condiciones de vida y de trabajo y la durísima represión de las fuerzas policiales contra las movilizaciones obreras que aún perduraba en España tras la muerte del dictador Francisco Franco".