euskadiko langile komisioak | 12 abril 2024.

La consolidación de los efectos de la reforma laboral debe acompañarse de subidas salariales para afrontar los retos del 2024

  • Nuevo descenso moderado del desempleo en 2023 que, sin embargo, mantiene el desafío de mejorar nuestro todavía alto nivel de desempleo estructural.
  • La contratación indefinida pasa a representar el 25,5% en 2023 frente al 24,5% en 2022 y el 9,35 en 2021.
  • Importante incremento de la afiliación especialmente en el régimen general. Las personas afiliadas con contratos indefinidos crecen otro 4,3% y representan el 72,4% de la afiliación en el régimen general.

03/01/2024.
Foto: Irekia

Foto: Irekia

Los datos SISPE para Euskadi facilitados por Lanbide para el último mes de 2023, que son la base para hacer el balance anual, siguen siendo positivos. El año finaliza con 107.779 personas en paro, habiendo descendido en el mes en 373 personas.

El balance anual es de -3.019 personas menos en paro (-2,72%). La reducción del desempleo es proporcionalmente inferior a la que se produce en el conjunto del Estado, si bien nuestras tasas de desempleo también son inferiores a la media. En todo caso se mantiene la tendencia de los dos últimos años en el descenso del desempleo aunque de forma más atemperada. A pesar de la evolución positiva, estas cifras siguen representando una situación muy mejorable.

En el mes de diciembre el paro aumenta entre los hombres (+351) y disminuye entre las mujeres (-724) como es habitual, pero el descenso del paro interanual, a diferencia del pasado, ha sido superior entre las mujeres (-1.648).  No obstante, proporcionalmente el descenso es ligeramente inferior y la proporción de las  mujeres entre las personas en paro aumento ligeramente hasta el 56,88%.

Por otro lado, si bien en el mes desciende el volumen total de demandantes (-2.816), el balance anual recoge un incremento de +18.365 personas hasta un total de 278.339. 

Contratación y afiliación a la Seguridad Social

La contratación cae respecto a noviembre y respecto al mismo periodo del pasado año. La comparativa anual del mes muestra para diciembre un panorama muy diferente al del pasado año cuando se noto  el efecto de la reforma. La contratación indefinida desciende (-4,32%) respecto al mismo periodo del pasado año y la temporal lo hace aún más (-6,66%).

En la contratación acumulada se han realizado 186.492 contratos indefinidos frente a los 199.995 de 2022 (-6,7%) y a  los 80.545 en 2021. Los contratos indefinidos han  representado en 2023 el 25,54% del total de contratos, superior al 24,52% en 2022 y el 9,35 en 2021 porque la contratación temporal ha disminuido más que la indefinida. 

La afiliación a la seguridad social  cierra el año con un nuevo record de empleo, En el último mes ha aumentado en 1.715 hasta las 1.012.947 personas de media. Respecto al pasado año supone un incremento de 18.870 personas (+1,9%). En el régimen general ha aumentado un 2,31%, 20.620 personas más, mientras descienden las personas afiliadas en el régimen de autónomos. El incremento de la afiliación entre las mujeres (+10.927) ha sido superior al de los hombres.

En el régimen general las personas afiliadas con contrato indefinido han aumentado en 25.161 personas (+4,5%), mientras que las personas con contrato temporal  han descendido en -6.706 En 2022 fueron 71.809 personas más  con contrato indefinido (un 14,6%), mientras que las personas con contrato temporal descendieron en -56.385, un -27,8%. 

Las personas afiliadas en el régimen general con contrato indefinido pasan  a representar el 72,4% frente al 71,1% en 2022 y el 63,2 en 2021. 

Consolidación de la reforma laboral

Estos datos, abundan  claramente en una  conclusión; el año 2023 ha sido el año de la consolidación de la reforma laboral. A pesar del mantenimiento de los efectos adversos provocados por los conflictos armados en el escenario internacional, en el 2023 se ha continuado creciendo y mejorando cualitativamente el mercado laboral, si bien de una forma proporcionalmente inferior como cabía esperar

La reforma pactada  ha resultado un éxito en la corrección del uso excesivo de la temporalidad  y aunque queda recorrido para mejorarla, se debe dar un nuevo impulso para el 2024 con dos grandes objetivos:

 

· Impulsar la generación de más empleo de calidad aprovechado la palanca de los fondos europeos en aras a abordar el objetivo del pleno empleo estable y con derechos.

· Subir los salarios, con especial incidencia en la subida del SMI, pero sobre todo con el impulso de la negociación colectiva en un momento en que se mantiene alta la inflación subyacente, en el que se está produciendo un  incremento de los tipos de interés y en el que los beneficios empresariales baten records.