La Seguridad Social reconoce que el fallecimiento de un trabajador de Fundiciones Telleria y Fudike por adenocarcinoma de pulmón es enfermedad profesional

  • CCOO exige a las empresas medidas preventivas que incluyan la sustitución de los agentes cancerígenos.

La Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social de Gipuzkoa ha emitido recientemente una resolución por la que reconoce que el adenocarcinoma de pulmón que causó la muerte del trabajador J.M.M.A. es una enfermedad profesional. Este reconocimiento tiene el efecto de aumentar la pensión de viudedad de su viuda, así como de generar una indemnización de muerte y supervivencia igual a seis mensualidades de la base reguladora. La resolución abre igualmente las puertas a la reclamación de daños y perjuicios y al recargo de prestaciones contra Fudike SLU por la ausencia de medidas preventivas.

06/05/2020.

J.M.M.A. fue trabajador desde 1.973 de las empresas Fundiciones Tellería, posteriormente Fudike SAL y Fudike SLU, radicadas todas ellas en Tolosa, y desempeñó tareas como machero y moldeador. En estas ocupaciones tenía que manipular mazarotas que contenían amianto. El trabajo se realizaba en un ambiente nocivo, con exposición no sólo al citado amianto, sino también a otras sustancias cancerígenas, como la sílice cristalina, humos metálicos de cromo y níquel o hidrocarburos aromáticos, entre otros, tal como refleja el informe elaborado por Osalan.

Esta múltiple exposición laboral a cancerígenos, no fue valorada, ni tenida en cuenta por Osakidetza, que aun habiéndole tratado durante casi dos años no realizó la comunicación de sospecha de enfermedad profesional que tiene la obligación de realizar. Tampoco el servicio de prevención IMQ Prevención, que realizaba la vigilancia de la salud, comunicó la sospecha de enfermedad profesional, a la que estaba igualmente obligado. Esta dejación de responsabilidades, posibilitó la ocultación del origen laboral de la enfermedad y que finalmente el Instituto Nacional de la Seguridad Social tuviese que reconocer la incapacidad permanente absoluta por enfermedad común. J.M.M.A. padecía engrosamiento pleural desde el 2015.

CCOO considera que esta resolución deja al descubierto la práctica de ocultación del origen laboral del cáncer pulmonar, especialmente en el sector de las fundiciones, en las que hay exposición múltiple a diversas sustancias cancerígenas y susceptibles de ocasionar enfermedades profesionales respiratorias. El sindicato considera que esta ocultación es favorecida por la ausencia de comunicación de sospecha de enfermedad profesional, puesto que ni Osakidetza ni los servicios de prevención suelen llevar a cabo estas comunicaciones a las que vienen obligados, lo que no sólo perjudica económicamente a las personas enfermas y a sus familiares, sino que también contribuye a que se genere un escenario en el que las empresas continúen sin adoptar medidas preventivas en el puesto de trabajo.

CCOO quiere asimismo recordar que, según un informe elaborado por Jukka Takala, quien fuera director de la Agencia Europea de Seguridad y Salud en el Trabajo, el cáncer de origen laboral es la principal causa de muerte derivada de las condiciones de trabajo en los países desarrollados, causando 102.000 muertes anuales en la Unión Europea. Asimismo, el Comité Económico y Social Europeo ha reconocido recientemente que 88.000 personas fallecen al año en la propia Unión Europea por la exposición al amianto.
Por todo ello, el sindicato exige a las empresas que, entre las medidas preventivas frente al cáncer de origen laboral, se aborde la posibilidad de sustituir los agentes cancerígenos por otros que no lo sean, tal y como establece la legislación en prevención de riesgos laborales.

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