La Seguridad Social reconoce el origen profesional del fallecimiento de un trabajador expuesto a humos de soldadura

  • CCOO reclama a las empresas que extremen las medidas preventivas en las operaciones que generen humos de soldadura.

La Dirección Provincial del Instituto Nacional de la Seguridad Social de Gipuzkoa ha emitido una resolución por la que reconoce que el cáncer de pulmón que ha causado el fallecimiento de J.B.L.A. es una enfermedad profesional, derivada del trabajo durante 45 años en numerosas empresas con exposición a humos de soldadura de cromo, cadmio y níquel. El reconocimiento ha supuesto el incremento de las prestaciones de viudedad y orfandad, así cómo originado nuevas prestaciones de muerte y supervivencia de la propia Seguridad Social.

13/01/2020.
Foto archivo

Foto archivo

J.B.L.A. falleció con 60 años a finales de 2018, tras la exposición prolongada a los citados humos de soldadura en numerosas empresas, como fueron Talleres Arigala entre 1972 y 1983, Montajes Eissenen 1985, Montajes Tucal entre 1985 y 1989, Montajes Villasante entre 1988 y 1992; Montajes Bostak SAL entre 1996 y 1997, Metalher SL entre 2002 y 2011, Hidralbi Montajes Hidráulicos en 2016 y Oilgear Towler en 2017. Pese a tratarse de una persona no fumadora, Osakidetza ha incumplido el artículo 5 del RD 1299/2006, puesto que no ha realizado la preceptiva comunicación de sospecha de enfermedad profesional.

El informe elaborado por Osalan ha recogido lo establecido en el Reglamento CE Nº 1272/2008 del Parlamento y Consejo Europeo sobre clasificación de sustancias, que señala que los humos de soldadura originados por el cromo, el cadmio y el níquel, así como diversos de sus óxidos y compuestos, presentan diversos grados de carcinogenicidad. El mismo informe recoge que los humos de soldadura han sido clasificados como cancerígenos de pulmón de categoría 1 por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC).

Para CCOO esta resolución muestra que el cáncer pulmonar puede tener un origen laboral en multitud de ocasiones, no siendo una dolencia exclusivamente provocada por el hábito tabáquico, origen cuya ocultación contribuye a obstaculizar la adopción de medidas preventivas en las empresas frente a las múltiples sustancias cancerígenas. Por ello, el sindicato considera inaceptable que, como en el presente caso, Osakidetza no realice en ocasiones las comunicaciones de sospecha de enfermedad profesional a las que está obligada, máxime cuando de ello depende asumir costes económicos que no le corresponden, porque corresponderían a las mutuas, y prevenir de forma adecuada la exposición a agentes cancerígenos en las empresas, siendo el cáncer la principal causa de muerte en Euskadi.

CCOO también alerta a las miles de personas que trabajan o han trabajado expuestas a humos de soldadura, amianto o polvo de sílice para que acudan al sindicato ante la menor sospecha de enfermedad respiratoria o cáncer pulmonar, para así poder reclamar las prestaciones económicas de enfermedad profesional. CCOO exige también a las empresas en las que exista exposición a humos de soldadura que extremen la aplicación de medidas preventivas, tanto colectivas como individuales, frente al grave riesgo cancerígeno que suponen.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación. Si continúa navegando está dando su consentimiento para su aceptación y nuestra politica de cookies, haga click aqui para más información y ver cómo desactivarlas.