euskadiko langile komisioak | 19 julio 2026.

Se consuma la ruptura de los consensos lingüísticos con la modificación de la LEPV, según CCOO

  • La central sindical ha destacado como muestra de ello la diferencia entre el número de partidos que apoyaron la norma de 1982 y que hoy hayan sido únicamente PNV y EH Bildu quienes hayan aprobado la modificación

25/06/2026.
Foto de archivo

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CCOO de Euskadi ha declarado que la modificación de la Ley de Empleo Público Vasco sobre la exigencia de los perfiles lingüísticos en los procesos de oposiciones “consuma la ruptura de los consensos lingüísticos en Euskadi”. Prueba de ello es el hecho de que la modificación de hoy sea aprobada con el voto de un único partido, frente al amplio y plural consenso que logró la Ley 10/1982 de Normalización del Uso del Euskera.

En opinión del sindicato, con la modificación aprobada hoy, el PNV asume acríticamente las tesis de EH Bildu ya que, por vías diferentes, ambas buscan simplemente ampliar el número de perfiles lingüísticos exigido en las administraciones, acabando con los índices de obligado cumplimiento y, con ello, con los principios de progresividad y proporcionalidad en la exigencia de acreditación de la lengua. Rompe también con las propias posiciones que el PNV había mantenido históricamente respecto a los perfiles y que resumió Josu Erkoreka al decir que la virtud de los mismos era que  “la acomodación a cada realidad sociolingüística conforma una de las claves de bóveda sobre las que se apoya el sistema, siendo un objetivo necesario, desde el punto de vista lingüístico, que cada una de las administraciones públicas vascas sea reflejo fiel de la comunidad humana a la que ha de servir”.

Lo hace, además, sin cumplir con el objetivo declarado de esta modificación, acabar con la supuesta inseguridad jurídica en la OPES. En lugar de garantizar la seguridad cumpliendo con la normativa que el propio Gobierno Vasco ha aprobado, lo hace generando nuevos puntos problemáticos. El propio Estatuto de Autonomía del País Vasco regula que las instituciones de la comunidad deben garantizar el uso de ambas lenguas “teniendo en cuenta la diversidad socio-lingüística”. La modificación aprobada hoy, simplemente deja a las administraciones vascas toda la discrecionalidad para decidir el número de perfiles a exigir en cada una de ellas, independientemente de la realidad sociolingüística en la que ejerzan su actividad, que era una de las funciones del índice de obligado cumplimiento.

Se trata, por tanto, no de utilizar la lengua como un elemento integrador, vertebrador y que pueda acoger a la diversidad de orígenes que vendrá en los próximos años, sino “como un bastión que sirva para dejar entrar a los empleos de mayor calidad a las vascas y vascos de verdad y deje fuera al resto, un elemento segregador”. Más aún cuando, según los datos recientes hechos públicos por el Deustobarómetro, el 80% de la ciudadanía cree que no es necesario dar todavía más preponderancia al euskera en las oposiciones. Del mismo modo, más de la mitad de las personas encuestadas comparten que el proceso de euskaldunización debe hacerse de forma flexible y progresiva. Es decir, exactamente lo opuesto de lo aprobado hoy en el Parlamento. Esto demuestra que el punto de partida en la Comunidad Autónoma Vasca no es directamente equiparable al de otras comunidades autónomas con lenguas cooficiales.

El autogobierno debe servir, precisamente, para adaptar las normas a la realidad de la ciudadanía, no la ciudadanía a las normas.

CCOO de Euskadi ha vuelto a recalcar la necesidad de dar un impulso al euskera de manera que “nadie se quede atrás”. En un momento en el que la euskaldunización está prácticamente privatizada, el sindicato ha vuelto a recordar que no se necesitan acelerones en la exigencia de perfiles, son necesarios tiempo y recursos materiales: gratuidad en la enseñanza de perfiles, liberaciones que no hagan chocar el aprendizaje con la conciliación, nuevas maneras de acreditar el conocimiento en la práctica laboral diaria, adaptación de las competencias exigidas a las tareas reales del puesto con perfiles orales y de comprensión, o la valoración de los niveles iniciales en las oposiciones.