euskadiko langile komisioak | 10 mayo 2026.

CCOO denuncia la deriva antidemocrática del comité de Tubos Reunidos Amurrio ante la asamblea del 7 de mayo

  • La convocatoria supera el 25% exigido por el convenio, fue comunicada a empresa y comité, registrada ante Inspección y está amparada por el convenio. En lugar de facilitar que la plantilla hable y decida, ha optado por negar la validez de la convocatoria, desacreditarla públicamente y llamar a reforzar el piquete el mismo día de su celebración.

05/05/2026.
Foto web

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En su comunicado, el comité sostiene que “no hay ninguna asamblea general convocada” y que las firmas no han sido enseñadas ni trasladadas al comité. 

Los hechos acreditan justo lo contrario. Los promotores de la asamblea han comunicado por escrito que la convocatoria fue remitida por burofax tanto al comité como a la dirección, que las firmas han sido registradas en la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Álava y que la asamblea se ampara en el artículo 75 del convenio colectivo, que permite su convocatoria por un número no inferior al 25% de la plantilla. 

En la denuncia presentada ante Inspección se ofrece además la verificación reservada del listado de firmantes. 

Con estos datos, seguir hablando de “bulo” o de asamblea inexistente ya no es serio. 

Y hoy esa actitud se revela todavía más irresponsable a la vista de lo ocurrido después. 

La propia empresa ha comunicado ya al comité que se encuentra en situación de insolvencia inminente, que ha presentado concurso voluntario de acreedores y que no se han podido verificar los hitos necesarios de viabilidad, señalando expresamente la falta de acuerdo social y de refinanciación. 

Además, ha informado de la suspensión de la aplicación del despido colectivo en los términos ofrecidos, al pasar a ser la administración concursal la competente para decidir sobre las medidas laborales que correspondan. 

Eso significa que seguir cerrando el paso a la palabra de la plantilla y anteponer las siglas a la realidad no solo ha sido una postura antidemocrática, sino también una huida hacia delante cuyas consecuencias pueden ser demoledoras para más de mil familias. 

Un concurso no es un juego ni una consigna: abre escenarios que pueden ir desde un intento de continuidad con control de la administración concursal hasta nuevas medidas laborales, venta de unidades productivas, desmantelamiento parcial de actividad o, en el peor de los casos, liquidación y cierre definitivo. Más incertidumbre, Más riesgo para el empleo y menos capacidad de decisión para la propia plantilla. 

Desde CCOO lo decimos con claridad: la asamblea del 7 de mayo es una iniciativa legítima, avalada por trabajadores de la plantilla y amparada por el convenio colectivo. Por ello, animamos a toda la plantilla a que asista, opine y vote con libertad. 

Es la peor situación que TRG ha vivido en su historia, y lo que se decida en esa asamblea puede marcar la diferencia de nuestro futuro.