La maleta de la abuela

    Crecimos con las historias de nuestras abuelas y abuelos sobre su juventud, sobre luchas sindicales, políticas, vecinales, viajes para una vida mejor y una variedad de recuerdos de luchas heroicas. Lo tomamos como eso, historietas, cuentos que sirven para conformar nuestra identidad, pero que en ningún caso tomamos como realidad.

    13/02/2014.

    Nosotras crecimos pensando que podíamos ser igual que nuestro compañero de pupitre y convertirnos en la hormiga atómica o en la alcaldesa de nuestro pueblo.
    Nos convencimos, porque así nos lo hicieron creer, de que íbamos a ser profesionales e íbamos a desterrar la dedicación que en muchos casos figuraba en el DNI de nuestras abuelas, de oficio: "sus labores?.
    Como jóvenes hemos comenzado a  asumir que, como nuestros abuelos y abuelas nos contaban, para buscarse las castañas  del fuego, en circunstancias, hay que hacer la maleta y tomar rumbo lejos del hogar.

    Sin embargo, ahora a nosotras y sin compañero de viaje nos toca sacar la maleta de nuestras abuelas,  olvidada por el polvo de años de democracia, conquistas sociales, planes de igualdad, ley de plazos del aborto,? De golpe y porrazo han descapitalizado nuestro cuerpo, ya no solo no podemos construir nuestro futuro, sino que tampoco podemos decidir cómo lo queremos  deconstruir.  Nunca pensamos en ser protagonistas de la película de Gil Carretero "Abortar en Londres?, pero parece que viajar  ya no va ser por ocio sino obligatorio para construir nuestro futuro.

    La reforma de la ley que regula el aborto es una vuelta al pasado porque  es retroceder más de 30 años en las libertades de las mujeres, en sus derechos y "en la conceptuación de las mujeres como sujetos jurídico/políticos?. La consideración del aborto como delito supone un retroceso normativo, que eliminaría derechos básicos de las mujeres distanciándonos de la mayoría de las legislaciones europeas.  Es la vuelta a la dominación de nuestros cuerpos a través de  una maternidad controlada para mantener el modelo patriarcal que a lo largo de la historia no ha permitido elegir a la mujer.

    La reforma vuelve a un sistema de supuestos mucho más restrictivo que el que estaba vigente entre 1985 y el 2010: elimina, entre otros, el supuesto de interrupción voluntaria del embarazo por anomalías fetales a pesar de que pueda suponer riesgo para la mujer; no tiene en cuenta la decisión de las menores de entre 16 y 18 años al exigirles acreditar el asentimiento del tutor legal siendo su decisión cuestionada y pre-juzgada, anulando la subjetividad jurídica y política de las mujeres.

    Cuando un valor se regula jurídicamente pasa a ser de dominio público.  La maternidad  es de dominio público y así nuestros cuerpos y nuestros vientres serán de control del estado: tener hijos por sumisión o morir desangradas en la clandestinidad de los abortos. Sr. Juez soy víctima de Gallardón.
    Esta reforma es parte de la violencia machista y estructural que vivimos a diario en un país en el que matan a siete mujeres en cuatro días. Citando a una reconocida bloggera "Si hubiera siete asesinatos racistas en cuatro días se liaría parda. Si asesinaran a siete personas homosexuales en cuatro días, se liaría gordísima (?) Pero han matado a siete mujeres. Y a todo el mundo se la suda?.

    Desde CCOO defendemos el principio ético del respeto a la autonomía y capacidad moral de las mujeres para emitir sus propios juicios, para dilucidar sus propios dilemas y tomar sus decisiones, y entre ellas, la libre decisión de las mujeres sobre su maternidad. Exigimos por ello la retirada del anteproyecto de Ley, por el ataque que supone a la libertad y dignidad de las mujeres.

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